Mostrando entradas con la etiqueta Trucos de hogar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Trucos de hogar. Mostrar todas las entradas

martes, 20 de agosto de 2013

Lleva tu aroma favorito en la ropa




Sólo debes colocar unas gotas de tu colonia favorita en el depósito de agua de la plancha, de esta manera, cuando el vapor salga, dejará una deliciosa huella aromática en tu ropa y así llevarás tu fragancia favorita TODO EL DÍA.

domingo, 4 de agosto de 2013

Cómo limpiar la plancha

¡La limpieza de la plancha es fundamental para no traspasar las manchas acumuladas en ella a la ropa!
Para eliminar la suciedad incrustada en la superficie de la plancha lo único que tienes que hacer es coger un trapo limpio que no vayas a utilizar, doblarlo y meterle en el interior sal gorda (cristales de sal). Plancha por encima de la sal con la máquina en caliente y verás cómo las manchas desaparecen en el acto.

Para quitar materiales sintéticos que hayan quedado adheridos a las planchas de vapor, el procedimiento es distinto. Calienta la plancha a una temperatura mínima, desconecta la salida del vapor y frota la base donde se encuentre la mancha con una vela. La cera de la vela obstruirá los orificios de tu máquina. ¡No te asustes! Ésta desaparecerá a continuación cuando conectes de nuevo el vapor. Pero antes de esto, pasa una esponjilla de brillo por la superficie. Ahora sí, conecta el vapor pulsándolo de forma reiterada hasta conseguir eliminar los restos de cera en los orificios.

Finalmente, usa una prenda que no quieras para pasarle la plancha sobre ella y asegurarte de haber eliminado toda la cera.

sábado, 27 de julio de 2013

Adiós a la tarea de planchar



Si quieres dedicarle más tiempo a tu negocio Tupperware y definitavamente no eres una apasionada de la plancha, ficha este pequeño y sencillo truco para olvidarte de esta tediosa tarea. Eso sí, sólo vale en caso de que las arrugas de la ropa seas ligeras:

Lo que tienes que hacer en primer lugar es sacudir la prenda arrugada y después colgarla en una percha. Cuando ya la tengas, pasa una toalla húmeda por encima de la superficie del tejido, para alisarlo. El último paso es con el secador: con aire caliente seca la parte que has humedecido. ¡Voilà!